Un pase mágico, tal cual lo refleja el título. Visto así, parece fácil, lo que para Francisco Ruíz, miembro del Cuerpo de Banderilleros de Salta, fue una inversión en tiempo y quemarse las pestañas tras horas y horas de estudio, y de sueño.
Tras haber aprobado su última materia «Cereales» hoy, la meta le sonríe. Además de portar su bandera de trabajo, acaba de empuñar su título universitario de Ingeniero Agrónomo. Un ejemplo, de que se puede.
Francisco llegó desde San Ramón de la Nueva Orán y se anotó en la Facultád de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Salta, en la carrera de Ingeniería Agronómica. De ahí en más, comenzó su carrera y el tiempo daría su veredicto.
En el medio, había que sobrevivir, y en el banderillaje encontró ingresos que ayudaban a mitigar el momento y la estadía, junto a otros quehaceres.

«Nunca me voy a olvidar que en el banderillaje encontré mis ingresos que ayudaban a salir adelante mientras estudiaba. En el 2019, conocí a los banderilleros y me dieron trabajo hasta la última carrera del zonal este año. En algún momento fuimos parte de las carreras de la tierra en Jujuy, también estuve en el karting de Campo Santo, y en las carreras del autódromo Martín Miguel de Güemes. Fueron momentos lindos con el trabajo, y otros momentos duros en lo personal por que debía repartir el tiempo con el estudio. Yo seguía y seguía dándole al estudio. siempre daba un pasito más, y el tiempo me mostró que había llegado a la meta».
Cuenta Francisco que mientras compartió el tiempo en pista, aprendió y encontró el gusto por el automovilismo. «fueron muchas carreras las que estuve en pista aprendiendo y degustando esta pasión del automovilismo que nunca voy a olvidar. Estoy agradecido a los banderilleros por haberme dado un trabajo».

Llega el momento de la despedida del banderillaje y será hasta otro momento con este medio de vida que ayuda en alguna medida. En la fecha del zonal (14 de noviembre 2025) mientras estaba en la curva «Socios Protectores» contó: «esta es mi última carrera. Pongo fin a esto que es tan lindo como etapa, pero ahora me tengo que buscar trabajo de Ingeniero. ¡Veremos que pasa!».
Francisco, hoy ya convertido en profesional, regresa a Orán a compartir las fiestas con su familia, y en lo inmediato emprende la búsqueda de trabajo en su zona de origen.
¡Banderillero de corazón, Ingeniero de profesión!






